Los vecinos de la calle Fernando El Católico recuperan sus viviendas tras la explosión

Escrito el 06/11/2020
Ayto. San Martín de la Vega


Tras la declaración de “ruina física inminente” de la vivienda de la calle Fernando El Católico en la que se produjo una fuerte explosión el pasado 11 de octubre, el Ayuntamiento de San Martín de la Vega ha finalizado los trabajos de demolición necesarios para asegurar la zona y los alrededores con el fin de permitir que los vecinos afectados puedan regresar de forma progresiva a sus viviendas, aunque previamente deberán realizar labores de reparación dados los daños que presentan.

De esta manera, tras los trabajos iniciales de apuntalamiento del garaje comunitario y garaje de las viviendas afectadas, se ha observado que “el mal estado en el que ha quedado el edificio es de tal magnitud que no tiene posibilidad de intentar sustentar la parte que aún no ha colapsado”, según se indica en el informe técnico elaborado en la última inspección realizada el pasado 22 de octubre, donde se determinó un peligro de derrumbe debido a que “el forjado de cubierta perdió su apoyo lateral derecho, creando tensiones en el zuncho de atado del forjado y en el del borde del voladizo de la vivienda”.

Así, desde el Ayuntamiento comunicaron en el día de ayer a los vecinos afectados que, “habiendo finalizado las labores de demolición, no existe riesgo en la zona”, por lo que, a excepción de dos viviendas, podían volver a sus hogares de forma progresiva aunque “será necesario que previamente realicen las reparaciones necesarias y recuperen los suministros que en su día fueron anulados por seguridad”. Las dos familias que aún no pueden regresar a sus viviendas son debido a que deben valorar los daños producidos y realizar trabajos de reparación más importantes, aunque, según el dictamen técnico “a falta de un examen exhaustivo, los daños que presentan no son estructurales”.

En la actualidad y siempre que las condiciones climatológicas lo permitan, continúan las labores de limpieza y desescombro de los residuos generados en la demolición, con una previsión de finalización de una semana. En este sentido, el Ayuntamiento se ha personado en la causa contra los propietarios de la vivienda para reclamar el coste de los trabajos urgentes e imprescindibles realizados para “asegurar la zona y evitar riesgos a las personas y bienes de alrededor”.